Alza tu voz, no el nivel del mar

Alza tu voz, no el nivel del mar” ha sido el lema del  Día Mundial del Medioambiente de éste 2014 (5 de junio del 2014).

 Alza tu voz no el nivel del mar

La superproducción cinematográfica de Kevin Costner “ Waterworld” (1995) nos situaba en un escenario catastrofista en el que el agua salada cubría la tierra; las personas se movían en barcas, motos acuáticas,… y vivían en ciudades flotantes, más improvisadas que algunas imaginadas actualmente para ese supuesto, y en las que agua dulce y tierra seca y fértil eran productos codiciados y caros.

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Este supuesto nos parece lejano, como tantas otras cosas que pensamos que no nos ocurrirán a nosotros,… los que vengan que lo solucionen…

Pero es posible que, en éste siglo, algunos de los autodenominados  Pequeños Estados Insulares reunidos en la AOSIS (Alianza de los Pequeños Estados Insulares) desaparezcan  bajo las saladas aguas.

Podemos imaginarlo con  éste simulador del aumento del nivel del mar.

Si el nivel del mar subiese unos 5 metros, el agua anegaría Huelva, una importante parte de la provincia de Cádiz y pueblos del sur de Barcelona. Si subiese 10 metros podríamos encontrarnos con imágenes como la siguiente.

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Si subiese 20 metros, el valle del Guadalquivir estaría totalmente inundado y Sevilla se encontraría sumergida en las aguas del Atlántico.

Con 66 metros de incremento en el nivel del mar, todo el hielo del mundo se habría derretido y ciudades como Estocolmo, Barcelona, Boston, Nueva York Miami, Amsterdam, San Petersburgo, Roma, Florencia, Tokio, Lisboa, Marsella y Berlín, Colonia, Pekín, París, Buenos Aires o Bagdad habrían sucumbido también a la inundación.

Parece lejano e improbable pero, salvo que nos de igual que nuestros descendientes tengan que llegar en barca al apartamento que tenemos en Chipiona, Denia o la Costa Brava, podemos hacer algunas cosas: Separar la basura, sustituir la bombillas tradicionales por las llamadas de “bajo consumo”; consumir alimentos naturales evitando los enlatados o envasados ya que suelen llevar conservantes dañinos para el medioambiente; reducir el uso del automóvil, una de las principales causas de contaminación; apagar las luces innecesarias y desconectar los aparatos eléctricos cuando no se usan; reutilizar envases; no desperdiciar agua y procurar tener una vivienda con eficiencia energética.

Así, procuraremos evitar una mala película.

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sin ellos y muchos más, no sería posible