Cultura y diversidad: motores fundamentales del cambio medioambiental

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(Fotografía realizada por Cristina Ramos)

En el  Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono , Naciones Unidas ha planteado un mensaje esperanzador que recoge las medidas y disposiciones internacionales a favor de la mejora de la situación mundial atmosférica: “Una atmósfera saludable es el futuro que queremos”.

Desde la proclamación del Protocolo de Montreal en 1987, se han sucedido numerosas acciones de carácter científico e investigador que han contribuido a la mejora de la situación de la capa de ozono. En este sentido, las acciones realizadas a nivel internacional han contribuido a la mitigación del cambio climático, garantizando la sostenibilidad ambiental.

La parte más importante de estas iniciativas está representada por las personas, pueblos y poblaciones rurales o indígenas, que han sido capaces de establecer una relación paralela entre la evolución del ser humano y el medioambiente.

Su experiencia y participación en el ecosistema a través de la gestión de sus cultivos, la caza, la pesca y la recolección, hace que desarrollen un estilo de vida con escasas necesidades energéticas y un gran sentido de la protección de los recursos terrestres y naturales. En este contexto, UNESCO en su Informe sobre Diversidad Cultural de 2010, describe el vínculo entre la diversidad biológica y la diversidad cultural.

El cambio climático afecta especialmente a la sociedad más vulnerable. Los desastres naturales  (terremotos, inundaciones, maremotos), ponen de manifiesto la fragilidad del patrimonio humano y puede convertirse en uno de los mayores problemas del siglo XXI.

Cualquier acción sobre el medioambiente puede incidir directamente en la identidad cultural de un pueblo y afectar a su estabilidad social. Por ello, existe una gran necesidad de que la sociedad se implique directamente en estas acciones nacionales e internacionales, persiguiendo esa “atmósfera saludable” para todos.

John Crowley, secretario de la Comisión de Ciencias Sociales y Humanas de la UNESCO, habla de la importancia de la movilización social frente a esta situación climática.

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Silvia Carrascal, Doctora en Bellas Artes. Investigadora del grupo “Cultura, Religiones y Derechos Humanos” en UNIR.

 

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sin ellos y muchos más, no sería posible