El arte y discapacidad, una experiencia con el compromiso social.

Comenzar este artículo contando algo de quien lo firma podría resultar ególatra, petulante…. nada más alejado de mi modo de ver y entender la vida en estos momentos. La experiencia que quiero compartir con vosotros me enriqueció tanto que no sería justo dejar que la empañe el polvo del olvido. Mi vida, como la de muchos de vosotros, nunca había estado ligada al mundo de la discapacidad;  yo sabía que existía, la miraba de soslayo y la dejaba estar ahí, sin molestar, ¡cuánto me arrepiento! Sin embargo la vida da muchas vueltas, y en uno de sus recodos me ofreció la posibilidad de trabajar con jóvenes con discapacidad intelectual en una fundación especial de empleo, donde el arte y la educación eran el eje central de su actividad laboral.  No es difícil imaginar que las salidas profesionales para una persona con discapacidad intelectual son escasas, y lo habitual es emplearles en la realización de labores muy repetitivas y por consiguiente poco creativas. No os voy a engañar diciendo que esta es una técnica equivocada, pues todo aquel que conozca un poco a este colectivo sabrá lo mucho que les cuesta asimilar los cambios y la gran ayuda que supone para ellos las rutinas (¡y para quién no!). La novedad fue que este centro en el que tuve la gran suerte de poder colaborar, buscaba que sus trabajadores huyesen de las labores monótonas y repetitivas; querían algo más, querían creatividad.

 arte_y_discapacidad

La vivencia de tu primer día de trabajo con personas con discapacidad intelectual es una experiencia difícil de olvidar; no porque no se pueda, sino porque no se quiere. En un momento descubres que tu esquema de valores estaba equivocado; en una sola jornada laboral aprendes que en esta vida estamos para algo más que para consumir y tener; estamos para dar y para darnos, para recibir y entregar al mismo tiempo.

En mi caso, ese gran primer día conocí a 24 hombres y mujeres de entre 21 y 39 años, todos ellos con diferentes características, capacidades y necesidades (autistas, Síndromes de Down, y un sinfín de discapacidades que jamás pensé que pudieran llegar a darse), todos ellos con una manera particular de ver y percibir el mundo y que les rodeaba.  Ellos me transmitieron que su concepto de arte y creatividad no era otra cosa que copiar, pues es lo que se les había enseñado hasta ese momento. En aquel mismo instante me propuse “intentar” cambiar algunas cosas, de tal modo que poco a poco  fui haciéndoles ver que lo más “bonito” y lo que más se parece a lo “real”, no es lo mejor. Desarrollar la creatividad en personas adultas de estas características no es tarea fácil; de hecho creo que es lo más difícil y a la vez más satisfactorio que he hecho hasta el momento, sin embargo, desterrando la palabra prisa de mi vocabulario e iniciándoles con ejercicios sencillos, me fueron enseñando que, pese a sus dificultades para adaptarse a ideas y a conceptos nuevos, reaccionan a los catalizadores del cariño y la dedicación y son capaces no sólo de expresarse y reinterpretar con su propia estética, sino de mejorar.  A través del arte pude descubrir que los diseños que ellos creaban no solo destilaban una frescura y originalidad impactante, sino que no tenían miedo a equivocarse y podían intentarlo una y otra vez sin importarles el tiempo que tardasen en culminar su obra.

Tuve suerte, no puedo decirlo de otro modo, tuve la gran suerte de que el destino tuviese reservado para mí ese primer día, y todos los que le han seguido desde entonces que me han ayudado a crecer como persona y como docente.

3 Comentarios en “El arte y discapacidad, una experiencia con el compromiso social.
  1. Ana Quintana dice:

    ¡Enhorabuena! muy buen post
    Un abrazo
    Ana

  2. Beatriz dice:

    Hola Judith!! No sé si te acuerdas de mi. Fuiste uno de los miembros de mi tribunal en el TFG.Mi trabajo era sobre autoestima y discapacidad. Acabo de terminar la mención en Pedagogía Terapeútica. Me gustaría ponerme en contacto contigo.

    Un abrazo

  3. Beatriz dice:

    Hola Judith!! No sé si te acuerdas de mi. Fuiste uno de los miembros de mi tribunal en el TFG.Mi trabajo era sobre autoestima y discapacidad. Acabo de terminar la mención en Pedagogía Terapeútica. Me gustaría ponerme en contacto contigo.

    Un abrazo

    Beatriz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

 

sin ellos y muchos más, no sería posible