Empoderar a la mujer

 moraledaMelilla. Española sobre el papel, africana en la práctica. Un puntito en el mapa. Esta ciudad autónoma no atrae la atención de los grandes medios. Excepto en el último par de meses, cuando el significativo aumento de inmigrantes saltando la valla ha obligado a poner el foco sobre ella.

Mercedes Moraleda

Dentro de Melilla, los distritos IV y V son los más conflictivos y marginales. De mayoría musulmana, el índice de paro registra niveles altísimos, las viviendas carecen de cédula de habitabilidad y acogen a familias muy numerosas.

Además, el barrio cuenta con una prisión, los cementerios Hebreo y Cristiano y una incineradora de basura. Instalación esta última que, no en pocas ocasiones, ha generado las protestas de la población.

En este contexto se erige el centro Monte María Cristina, donde trabajan las Religiosas de María Inmaculada, instaladas allí desde 1975. Al centro acuden cada día mujeres inmigrantes, cuyas necesidades básicas son atendidas por las religiosas. La hermana superiora Mercedes Moraleda, fue precisamente premiada el pasado 7 de marzo con el galardón Lourdes Carballa 2014, por su incansable trabajo de acogida, promoción y búsqueda de empleo para este colectivo femenino. Labor que encuentra un apoyo imprescindible en el trabajo voluntario que realizan personas laicas del colectivo MOLAVIM.

Moraleda asegura que “con o sin premio, sigo haciendo lo mismo que hacía. Mi opción es una opción de vida y dentro de ella está el trabajo por dignificar a las mujeres más desfavorecidas, acompañarlas, ofrecerles recursos y alternativas para que caminen siempre hacia la autonomía personal. Estos premios visibilizan a mujeres que trabajan y ayudan a las que carecen de oportunidades. Y además puede ser un medio para la sensibilización social”.

Cuando se le pregunta a la hermana Mercedes de dónde viene su vocación por ayudar, asegura tener desde siempre “una sensibilidad hacia las situaciones de desamparo y desigualdad. Esto se consolidó durante los doce años que estuve en Palencia, en un centro de Formación Profesional donde desarrollamos una educación para la Igualdad, en todos los sentidos”.

Camino recorrido, camino por recorrer

“Se debe romper el estereotipo de princesas salvadas por príncipes”, asegura categórica Moraleda. Las religiosas enseñan a las mujeres a leer y escribir, a saber rellenar un impreso o firmar un documento, incluso les dan clases de corte y confección. Creando espacios donde puedan intervenir y expresar con libertad sus necesidades.

Mercedes denuncia que el mayor abuso contra las mujeres es la falta de libertad y de autonomía personal. “Hemos avanzado muy poco, a pesar que ahora hay leyes para favorecer la conciliación y la igualdad. Son muchas las mujeres que dependen de sus padres, hermanos o maridos para poder tomar sus propias decisiones. Aunque es cierto que ahora se visibilizan mucho más los abusos, hay más información”.

Según la religiosa, la coeducación es la baza más importante para ir posibilitando la igualdad real. “Tenemos con los más pequeños la responsabilidad de educarles partiendo de la igualdad entre sexos, creando espacios dedicados a los juegos compartidos. El trabajo es lento pero no imposible. Desde los colegios se pueden empezar a dar pasos para acortar distancias, con programas específicos”.

Son precisamente las mujeres que salen adelante en condiciones tan duras las que Mercedes considera merecedoras de respeto y reconocimiento. Y nosotros añadimos que empezando por ella misma.

Enhorabuena, Mercedes.

2 Comentarios en “Empoderar a la mujer
  1. José Luis Castaño dice:

    En primer lugar, felicitar a sor Mercedes Moraleda y a sus hermanas en el Centro Monte María Cristina por la labor que realizan y claridad de los planteamientos en lo relativo hacia la orientación para la autonomía personal; la denuncia de los abusos y la co-educación como medio para facilitar la igualdad real entre géneros, entre personas.
    Hablando hace unos meses con una amiga que trabaja desde “la perspectiva de género”, le comenté algo que, en muchas ocasiones es olvidado: trabajar también con el hombre (compañero, hermano, padre o esposo)para convertirlo en colaborador de ese cambio hacia el empoderamiento de la mujer.
    Trabajar de manera unilateral con la mujer, educarla en la defensa de sus derechos y de su autonomía y empoderarla mientras su compañero, hermano, padre o esposo no entiende qué ocurre y se va encontrando con una mujer más segura e independiente…puede acarrear un incremento de los episodios de violencia de género.
    La educación por la igualdad y el respeto a la independencia es un proceso conjunto de hombre y mujer y, en este sentido, la co-educación es más que necesaria para la prevención de las futuras desigualdades.
    A los hombres “ya formados” hay que reeducarlos.
    Felicidades y mis mejores energías y deseos para sor Mercedes Moraleda y sus compañeras.

  2. Pilar dice:

    no es Sor Mercedes, sino hermana Mercedes. Es increíbles la labor que hacen en el monte María Cristina, son una congregación, que son tan humildes!! que su labor social se ve poco, pero si NO estuvieran serían tan necesaria. Sólo me gustaria añadir:
    Un corazón lleno de alegría es resultado de un corazón que arde de amor. La alegría no es solo cuestión de temperamento, siempre resulta difícil conservar la alegría, y eso es motivo mayor para tratar de adquirirla y de hacerla crecer en nuestros corazones. La alegría es oración; la alegría es fuerza; la alegría es amor.” Da más quien da con alegría” ( Madre Teresa de Calcuta ) ….ESO ES LO QUE HACEN ELLAS, las Religiosas de María Inmaculada.

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sin ellos y muchos más, no sería posible