Envejecimiento activo y personas con discapacidad

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Envejecimiento se define como: “El deterioro de las funciones progresivo y generalizado, que produce una pérdida de respuesta adaptativa al estrés y un mayor riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con la edad”.  Sin embargo, la propia OMS distingue el Envejecimiento en sí, como un proceso normal que representa los cambios biológicos universales que se producen con la edad y que no están afectados por la influencia de enfermedades o del entorno y por tanto no tienen por qué conllevar consecuencias clínicas adversas;  del proceso de Envejecimiento, influenciado por otros factores del entorno, como el estilo de vida y las propias enfermedades.

De esta segunda acepción, la propia OMS ha introducido el concepto de envejecimiento activo, definiéndolo como: “El proceso de hacerse mayor sin envejecer mediante el desarrollo continuado de actividades físicas, sociales y espirituales a lo largo de toda la vida”, que viene a ser como el proceso de aprovechar al máximo las  oportunidades para tener un bienestar físico, psíquico y social durante toda la  vida. El objetivo es extender la calidad y esperanza de vida a edades avanzadas.

Al envejecimiento activo también se le conoce como envejecimiento con éxito y viene a ser un concepto multidimensional compuesto por factores bio-psico-sociales que engloba condiciones de salud y optimo, funcionamiento cognitivo y físico así como un alto compromiso con la vida.

Según la Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia (EDAD 2008) la estimación estadística del número de personas con discapacidad mayores de 65 años es de 3.571.800 de los que más del 50 % supera los 80 años.

 COCEMFE cree que  el proceso de envejecimiento en las personas con discapacidad es similar al de la población en general, si bien es cierto que algunas discapacidades presentan determinados rasgos que pueden acelerar el proceso de envejecimiento o producir una segunda discapacidad a nivel ortopédico, respiratorio, orgánico o mental (demencias o depresiones) que desembocan en la aparición o la agravación de dependencias. Los problemas de salud típicos de la vejez tienen una prevalencia mayor que el resto de la población, sumados a los problemas evolutivos de algunos tipos de Discapacidades (síndromes, polio, parálisis cerebral, etc.)

 envejecimiento_activo

A pesar de lo dicho anteriormente, bien es cierto que la gran mayoría de las personas con discapacidad entran en la etapa considerada como envejecimiento con unas actitudes ante la discapacidad y sus consecuencias tanto físicas como sociales o psicológicas, que ya han experimentado y asumido como normales. En numerosas situaciones, se puede hacer patente que llevan cierta “superioridad” sobre el resto de la población que empieza a experimentar los problemas de la vejez. Las personas con discapacidad, por ello, serían más proclives a percibir el envejecimiento activo como algo habitual, dado que a lo largo de su vida activa, laboral o no, han debido dar respuestas vitales a esas limitaciones que ahora se le plantean al resto de la población en su etapa de envejecimiento.

Actualmente es un tema que se hace cada vez más patente, ya que las propias estadísticas y la proyección de la población en el futuro se detecta que cada vez va a existir más población envejecida. Por ello con motivo del Año Europeo del Envejecimiento Activo y la Solidaridad Intergeneracional,     COCEMFE colaboró con EL  CERMI en el debate de una serie de acciones y propuestas que quedaron recogidas en un documento de posición denominado “El envejecimiento de las personas con discapacidad”. Estas propuestas se engloban en 12  bloques;

  1. Promoción de desarrollo individual y autonomía personal: Desarrollando una cultura activa de los derechos humanos y el fomento de la autonomía individual de la persona, así como la perspectiva de género .
  2. Aspectos económicos: Mejora de las medidas económicas, tales como la jubilación anticipada, la prestación de dependencia, y garantizar una renta mínima para cubrir necesidades básicas.
  3. Salud: Potenciando la prevención, la divulgación, la investigación  y la educación en salud, asegurando la accesibilidad universal y la rehabilitación preventiva.
  4. Apoyos asistenciales, desarrollo de competencias, desarrollo de las Tecnologias de Información y Comunicación: desde el acercamiento y la formación en TIC para personas mayores intergeneracionalmente, o desarrollando tecnología que mejore la vida.
  5. Participación activa: Implicar al movimiento asociativo y la participación en el
  6. Legislación, incapacitación, seguridad y aviso. Garantizar la Convención de los Derechos de las personas con discapacidad así como impulsar medidas normativas que protejan a las personas con discapacidad
  7. Vivienda: Exigencia de construcción de “viviendas convertibles” y promoción de fórmulas y opciones residenciales diversificadas. También se deben fomentar medidas de accesibilidad universal.
  8. Atención en el medio rural: Proporcionar espacios y transportes seguros y accesibles, servicios sociosanitarios próximos  y medidas para mujeres en el medio rural.
  9. Empleo y ocupación: promover la orientación ocupacional a jóvenes mediante personas con discapacidad mayores y con experiencia laboral y la responsabilidad social de las empresas que favorezcan medidas para el envejecimiento activo.
  10. Familias y colaboración intergeneracional: Favorecer los apoyos intergeneracionales y proporcionar recursos que faciliten estos apoyos.
  11. Ocio, tiempo libre y cultura inclusiva: fomentar actividades inclusivas adaptadas a la edad y la discapacidad, garantizando la accesibilidad universal y la plena inclusión de la mujer.
  12. Formación del personal de apoyo: promover planes de formación específicos en el ámbito del envejecimiento activo para los profesionales de la salud, los servicios sociales, el entorno construido, la comunicación, el urbanismo y las TIC, con arreglo a los principios de accesibilidad universal y diseño para todas las personas,  y formar al personal auxiliar en el ámbito de la geriatría.

En resumen las propuestas que se recogen giran en torno a los derechos de la persona, la estimulación, la accesibilidad y fomento de ciudades amigables, revisión del catálogo ortoprotésico, perspectiva de género, formación en envejecimiento activo, investigación, prevención y concienciación, así como implicación del movimiento asociativo entre otras.

Para  COCEMFE el tema del envejecimiento activo en las personas con discapacidad es de primer orden, y requiere de medidas urgentes desde la prevención y promoción de la salud, la mejora de la calidad de vida,  y ello con el fin de envejecer dignamente, con independencia de la condición personal de cada uno, para lo que se requiere de la colaboración de todos los agentes público –privados implicados en la puesta en marcha de estas políticas de activación, ya que estas  tendrán un gran retorno social y económico  en forma de empleo,  salud, bienestar, conocimiento,  solidaridad, consumo de cultura y ocio, y mejora de la calidad de vida general conformando una sociedad más saludable y que cuenta con sus mayores.

Juan García Olmo, Área de Formación y Empleo de COCEMFE

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

 

sin ellos y muchos más, no sería posible