La Inteligencia Emocional

La mayoría de las personas han oído hablar de la inteligencia emocional, sin embargo pocas son las que realmente saben  su significado y,  menos aún, su aplicación a la vida diaria.

En este artículo intentaré aclararlo “un poquito”, resaltando lo importante que es en la actuación de la vida cotidiana el desarrollo de dicho concepto, sin profundizar ni analizar teorías descritas por diferentes psicólogos, que al final sólo nos llevan  a debates y controversias.

Se puede decir que la inteligencia emocional es la habilidad o capacidad que tenemos los humanos para controlar nuestras emociones, pero esta definición que parece tan simple, no lo es tanto. Porque entonces estaríamos siempre alegres y contentos y seríamos felices, no entraríamos en conflictos innecesarios con el resto de personas que nos rodean y nos llevaríamos todos estupendamente.  Pero no todas las personas lo consiguen,  ¿verdad?. Aquí es donde comienzan a darse todas las incógnitas y paradojas sobre este tema.

 Inteligencia Emocional

Es decir, si es una habilidad quien nos enseña a practicarla y si además, también es una condición innata al ser humano: ¿Cómo unas personas saben adaptarla a su vida cotidiana mejor que otras, más favorablemente que el resto?, ¿Por qué unas personas pueden llegar, mediante su aplicación, a mejorar su entorno social, incluso a triunfar en su vida … y por qué otras no?

La parte innata es bastante difícil de modificar en la naturaleza humana, se lleva en los genes,  (es como cuando nacemos con ojos azules, es invariable de por vida) pero el aspecto adquirido de los estados emocionales,  siempre he pensado que  nos lo deberían enseñar desde pequeñitos, igual que nos empiezan a estimular desde bebés para que juguemos, comencemos a hablar y a caminar, y obtener una sonrisa en cada acción que realizamos  a cada estímulo que recibimos, también nos deberían enseñar a distinguir entre sentimientos malos o buenos… en definitiva, llegar a lograr ser felices.

No olvidemos que el ambiente social que rodea al niño debe ser el adecuado para el aprendizaje, pero el aprendizaje de todo: tanto del desarrollo psicomotor, como del desarrollo cognitivo y de  las emociones.

Educar las emociones es enseñar a vivir juntos y aprender a vivir con los demás. Es descubrir a las otras personas, a saber valorarlas y tomar conciencia de las semejanzas y de la interdependencia entre todos los seres humanos.

Todo esto lo digo también, porque los estudios nos hablan de que “las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y ser eficaces en su vida, y de dominar los hábitos mentales que favorezcan su propia productividad”. Se trata de tener la capacidad de relacionarnos y convivir con los demás, sin “ser más que los demás”. Pero tampoco menos.

Por el contrario, las personas que no pueden, por cualquier motivo, poner un cierto orden en su vida emocional, libran batallas interiores que “sabotean su capacidad de concentrarse en el trabajo y pensar con claridad”.

Personalmente creo que reconocer y controlar las emociones nos facilita mucho las tareas (nos puede llevar a ahorrar tiempo, a aprovechar oportunidades o a concentrar la energía en actividades que realmente son beneficiosas. La inteligencia emocional nos ayuda a reconocer a aquellas emociones o sentimientos que nos ayudan en la vida como pueden ser el entusiasmo, la confianza, la lealtad o el optimismo, pero incluso también nos ayuda a reconocer las que son perjudiciales como el miedo, la ansiedad o la furia.

En el ámbito educativo el control de las emociones, la gestión de relaciones personales o la motivación propia puede facilitar mucho las cosas al estudiante. Muchos expertos opinan que el éxito (en los estudios, o en la vida) está directamente relacionado con decisiones u oportunidades tomadas, teniendo en cuenta las premisas marcadas por la inteligencia emocional.

Cada persona puede reflexionar sobre sus sentimientos y emociones para poder identificarlos y aprender de sí mismo.  Y no solo las propias, sino que también es posible reconocer los sentimientos y emociones ajenos, mediante la correcta interpretación de las señales que se emiten de forma consciente e inconsciente.

Gestos, palabras, expresiones permiten entender a los demás, al entorno y permiten establecer lazos más reales.

La capacidad de ponerse en lugar del otro se conoce con el nombre de empatía. Algo que no todas las personas hacen antes de tomar una decisión, emitir un juicio o realizar una determinada acción. También es cierto que hay personas que tienen mayor facilidad para reconocer en otros sentimientos, deseos, gestos o emociones, y eso es verdaderamente lo que deberíamos aprender desde la infancia hasta la madurez.  A  SER MÁS EMPÁTICOS.! … a entender a los demás, pero no desde nuestra perspectiva, sino a entender y comunicarnos  desde su propio punto de vista y no únicamente del nuestro. Tal vez lo más difícil.

En la empatía influyen las emociones de cada persona y las de los demás y una persona empática es capaz de detectar información emocional que le puede provocar sufrimiento y dolor. Por otro lado, este tipo de personas suelen ser mejores profesionales en ámbitos como la medicina, la enseñanza, la administración, etc.  El estudio sobre  aspectos psicológicos y neurobiológicos de la inteligencia emocional diferencia tres factores fundamentales para lograr ser competitivos: confianza de relaciones con las personas, el impulso de la eficiencia o la creación de futuro.

A  través de la confianza en uno mismo se transmite hacia los demás y se fomentan las relaciones con otras personas.

Esto va enlazado con otro concepto que quiero destacar y que es  muy importante en el desarrollo emocional humano, y por ello no podemos dejar de obviar y que es el de “la resiliencia”:  ésta es la consecuencia de saber controlar las emociones en el medio, y por tanto la capacidad para superar situaciones adversas y de riesgo.

Esto es el objetivo principal del control de las emociones en cada contexto de la vida, que se fomente la auto-estima, la motivación y por lo tanto la confianza y lograremos el éxito seguro.

Para finalizar, me gustaría agregar dos enlaces:

  http://www.youtube.com/watch?v=VQ8ZgY0wcaM

  http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=My2ym2_pAkA

El primero trata sobre la empatía y es un fragmento de la película “La vida es bella”.

El segundo es sobre la autoestima y la motivación personal y que llevó a una persona al éxito. Nos lo describe él mismo cuando apenas le quedaban pocos días de vida y siendo consciente de ello.

Se trata de dos aspectos claves en este artículo, y que espero que os ayude a conoceros a vosotros mismos un poco más, y también a los que nos rodean. El contenido de ambos enlaces me parecen sobrecogedores.

Y por último me gustaría terminar con una frase que por supuesto no es mía:

“La habilidad es lo que eres capaz de hacer. La motivación determina lo que harás. La actitud determina lo bien que lo harás” Lou Holtz

Fuentes y Bibliografía:

Fierro, A. (comp.) (1996). Manual de psicología de la personalidad. Barcelona: Paidós.

Moreno Jiménez, B. (2007) Psicología de la personalidad: Procesos. Madrid: Thompson Editors Spain Paraninfo, S.A

 

5 Comentarios en “La Inteligencia Emocional
  1. MARGACA dice:

    Me ha gustado mucho el articulo, es didáctico, constructivo, enhorabuena.

  2. MARGACA dice:

    Enhorabuena por el articulo, me ha gustado mucho, didáctico, constructivo

  3. JULIAN TENDERO dice:

    ESTUPENDO. MUY BIEN POSICIONADO Y RAZONADO. ESPERO QUE SIGAS ASI Y QUE PUEDAS PUBLICAR MAS ARTICULOS, TAN ESCLARECEDORES COMO ESTE.

  4. Antonia Belén García Sánchez dice:

    Me ha encantado leer este artículo Mayte, enhorabuena! La verdad que es una asignatura pendiente en los colegios el tratar la inteligencia emocional, ya se viene trabajando en algunos, pero aún es esa gran asignatura pendiente.

  5. Vicente Cano dice:

    Me ha gustado tu artículo Mayte, bien explicado e interesa. De principio a fin. Espero que no tardes en publicar el siguiente.
    Enhorabuena.

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sin ellos y muchos más, no sería posible