Los olvidados

El estreno en México de la película de  Luis Buñuel “ Los olvidados” (1950) y su posterior reestreno en 1951 puede servirnos de ejemplo sobre la doble moralidad con la que nuestra sociedad se enfrenta a la cruda realidad que ella misma produce y consiente.

En 1950 la película duró únicamente cuatro días en cartel al ser considerada un auténtico horror contra México y su director fue duramente insultado. En 1951, tras obtener el premio a la mejor dirección en el  Festival de Cannes, los insultos cesaron, se reestrenó en un buen cine mexicano y permaneció durante dos meses en cartelera.

Los olvidados

Los olvidados

Así funcionamos, estrechos de mirada y tremendamente superficiales. El escándalo de la cruda realidad de los niños de la calle en México, condenados a la delincuencia, dio paso al esnobismo por asistir al visionado de una película premiada en un festival de la vieja Europa. Sí, “esnobismo” de “snob”; “snob” de “sine nobilitate”,… sin nobleza. Sí, sin la nobleza definida por  Séneca, la del hombre con alma justa y adornada por la sabiduría y la virtud.

Veinte años antes le había sucedido algo parecido, en España, con su documental “ Las Hurdes. Tierra sin pan”.

El escándalo momentáneo nos trae al presente aquello que habíamos decidido ocultar en la más absoluta atemporalidad y ausencia de localización física, para hacerlo irreal y, por tanto, inexistente. Una buena artimaña psicológica la de tratar de llevar a espacios y tiempos intangibles todo aquello que queremos volver invisible para que no nos toque. Aún en esas coordenadas espacio-temporales indefinidas, la realidad sigue siendo la misma, pero, tal como dijo  André Bretón a Luis Buñuel: “Es triste, mi querido Luis; pero el escándalo ya no existe”. Ya ni siquiera nos escandalizamos.

Olvidados, desheredados, invisibles,…por y para los estados constituidos con el fin de defender los intereses comunes de todos los nacidos en las tierras de ese país. Esencial incumplimiento de compromiso por el que el estado fuerza a muchos hacia la exclusión social y a su invisibilidad.

Mientras la sociedad civil, asumiendo una de las frases que aparece en “Las Hurdes. Tierra sin pan”, piensa que “la miseria que se muestra no es una miseria sin remedio”, parte de nuestra sociedad mira hacia otro lado, para no escandalizarse siquiera…

Actualmente, “Los olvidados” junto a “ Metrópolis” de Fritz Lang, “ El Mago de Oz” de Victor Fleming y toda la cinematografía producida por los  hermanos Lumiére pertenecen el registro de la  Memoria del Mundo. Una memoria olvidada.

2 Comentarios en “Los olvidados
  1. Todos los años se la pongo a mis alumnos de pobreza y exclusión. Una maravilla de película muy poco conocida. Gracias por recordarla aquí para todos.

  2. JUAN BAUTISTA PASCUAL PÉREZ dice:

    Dos excelentes films de Buñuel. La obra de Buñuel para mí ha trascendido a otro nivel. Tanto “Los olvidados” como “Las Hurdes tierra sin pan” son dos films que reflejan la miseria con total fidelidad a ella. Merecidamente consideradas patrimonio de la humanidad (o Memoria del Mundo, como queramos llamarlo). Lamentablemente, la miseria se sigue representando actualmente en sus múltiples variantes, sin solución. Gran película.

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sin ellos y muchos más, no sería posible