¿Quién dice que una persona con discapacidad no puede ayudar?

 paralisis cerebralEl mundo es extraordinariamente diverso, en ocasiones confuso, injusto, y a veces justo, depende de la perspectiva desde donde lo miremos. Aquí les dejo una historia para reflexionar y comenzar a actuar.

Una joven despreocupada, le gustaban las fiestas, el licor y los amigos, solo pensaba en la ropa que usaría y al lugar donde iría en compañía de sus amigas para disfrutar la noche; sentía que era feliz y que el mundo lo tenía a sus pies. Una de esas noches conoció un chico con sus mismas características, después de un par de copas pasaron la noche juntos prometiéndose que al día siguiente no volverse a llamar.

Pasaron los días y la joven comenzó a sentir que algo diferente pasaba en su cuerpo… comenzó a engordar, frecuentemente sentía náuseas y mareos obteniendo una prueba de embarazo positiva. Sin hacerle caso a esta nueva situación siguió tomando, fumando, no comía bien porque prefería consumir licor y gastar dinero en las fiestas, hizo todo a su alcance por abortar el bebé que esperaba tomando píldoras, remedios caseros, incluso llego a golpearse el estómago para evitar que este niño naciera.

Por des fortuna de ella, al no poder cumplir con el objetivo de botar este bebé llego el día del parto… Su nacimiento fue un poco complicado, el niño tenía bajo peso, su desarrollo no había sido completo por tan mal nutrición, tenía problemas respiratorios y muchas otras complicaciones.  El medico rápidamente lo llevo a observación y esta joven ni siquiera se preocupó por su estado de salud, manifestaba que no quería verlo ni alimentarlo, salió a escondidas de la clínica abandonando su recién nacido.

En la clínica el niño tuvo muy buenos cuidados, las enfermeras lo consentían mucho y le daban amor, incluso le pusieron como nombre Andrés; sin embargo al hacerle varios estudios notaron que sus habilidades motoras no eran buenas, tenía rasgos diferentes y su desarrollo no avanzaba como un niño normal, le diagnosticaron Parálisis Cerebral Moderada.

El hospital no tenía los recursos para poder quedarse con Andrés, por lo tanto lo dieron en adopción a una casa de Monjas y Padres Católicos donde creció y lo educaron bajo un modelo humanitario y social, esto sirvió para que este niño acogiera a cada persona como si fuera parte de la familia, se quitaba la comida de la boca para dársela a otro niño hambriento, todos lo conocían por su gran corazón y entrega hacia los demás.

Andrés creció y ahora hace parte de una Institución Social y Humanitaria colombiana, donde sin importar su situación de discapacidad, ayuda a todas las personas que lo necesiten, visita los barrios de la capital para recoger mercados, ropa, utensilios de aseo y los reparte en los albergues, orfelinatos,  ancianatos y hospitales. Él dice que perdona a su mamá biológica por abandonarlo y que cada noche le pide a Dios porque ella se encuentre muy bien, dice que está muy feliz y agradecido porque tienen todo lo que necesita y pide porque lo ayuden en su lucha por ayudar

Una historia real, que nos enseña que hay personas con todas las capacidades físicas y sicológicas que no hacen nada por ayudar a los demás, pero este niño que sufrió mil inconvenientes quiere aportarle a la sociedad un granito de arena.

¡Es hora de reflexionar!

 

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Kelly Johanna Salcedo. Estudiante de Máster Sistemas Integrados de Gestión en UNIR.

Bogotá – Colombia

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sin ellos y muchos más, no sería posible