Campus solidario un llamado al autoaprendizaje

En el siguiente post quiero comentar mi experiencia como voluntaria en  Campus solidario, en el programa  Resolución de conflictos en el aula para docentes Paraguay. Desde ya adelanto que quedé muy satisfecha y feliz.

Destaco que para realizar esta gran labor es muy importante el trabajo en equipo y la coordinación del mismo.  Creo que allí está la clave: “el trabajo en equipo divide el trabajo y multiplica los resultados”.

En un primer momento parece que no es nada, o que todo será rápido y fácil, pero la verdad es que implica dedicar tu atención y concentración en ciertas tareas, que vistas en conjunto son solo una pequeña parte de una gran red de actividades y plan de trabajo con el que humildemente puedes colaborar desde la bondad y la generosidad.  Las actividades con las que colaboré fueron:

–        El diseño del plan de estudio: resolución y prevención de conflictos en el aula

–        El estudio y comprensión de los potenciales participantes y sus necesidades; así como de su  contexto sociohistórico, político y social de los participantes ( para hacer una clase más empática)

–        La preparación de los materiales para el estudio y consulta de los estudiantes, la presentación de apoyo a la clase y los materiales y actividades de evaluación

–        Impartir la “clase” como tal o videoconferencia.

Todas estas acciones conllevan al autoaprendizaje. No hay manuales escritos, hay experiencias diversas y saberes que se comparten, interacciones que van nutriendo y aumentando el conocimiento de los otros, estrategias que se comparten y se mejoran con las nuevas ideas y sugerencias. Es aprender haciendo, compartiendo, interactuando.

 Resolución-de-conflictosCampus-SolidarioImagen para la presentación de la clase

En mi caso particular el aprendizaje  abarcó varios aspectos. En el diseño de contenido:  pensar/decidir como organizar los materiales, cuáles serían los contenidos pertinentes, considerar  cuáles eran las necesidades y este fue el punto más importante:eran profesores universitarios de zonas rurales de Villarrica. Para ello conté con el apoyo de la persona que coordinaba el trabajo desde Paraguay y que tenía la gran experiencia de la vivencia en la Universidad donde se impartió el curso UNVES (Universidad Nacional de Villarrica del Espíritu Santo), quien supo transmitir las necesidades reales de los docentes que recibirían la formación.

Otros aspectos relevantes que se debieron considerar fueron las necesidades de formación y exigencias de la universidad; las características de la población; las diferencias entre los participantes, sus propios conflictos y relaciones así como la percepción y expectativas que tenían sobre la formación a recibir.  En este sentido, las conversaciones/chateo por skype con una de las coordinadoras del grupo en la UNVES, aportaron datos de gran valor.

Fueron  unas cuantas horas de trabajo, tiempo, esfuerzo, dedicación y de entrega amorosa, donde la recompensa es:

  • la satisfacción de haber compartido parte de lo que has aprendido,
  • y recibir el agradecimiento de tantas personas que se sienten identificadas con las situaciones que expones ( los conflictos en el aula) y las posibilidades de mejorarlas con tus sugerencias y propuestas. Al menos ese fue mi caso.

Insisto en que  Campus solidario es un llamado al autoaprendizaje porque luego cada persona beneficiaria o voluntaria es la que decide si aplica o prueba lo que está  “aprendiendo” o “conociendo” a través de la experiencia del otro.  Es un llamado al autoaprendizaje y depende de él/ella si se atreve a seguir indagando, investigando, reflexionando sobre los retos que le toca enfrentar y no se queda de brazos cruzados ante las limitaciones internas o externas, sino que asume que hay opciones, que hay posibilidades de mejorar nosotros mismos y nuestras acciones profesionales y personales.

Agradezco a todos lo que hicieron posible esta experiencia para mi, a la  UNIR, a los coordinadores, los que estuvieron, los que están y a los que van a estar y hacen posible esta enriquecedora obra.

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sin ellos y muchos más, no sería posible